El Síndrome de Down no tiene cura, no perdona raza,
nacionalidad, edad, credo o estatus, por tanto, “consolidar
la familia es lo más conveniente”, aunque el reto del
entorno se muestre casi imposible de manejar.
Dada su DEPENDENCIA, algunos no tienen autonomía frente a
actividades diferentes a las personales; obedecen y realizan lo que se les indica.
En el caso de Susana, disfruta, a decisión
propia, sus actividades cotidianas sin manejo de reloj. En ocasiones, maneja
elección de acuerdo a sus preferencias.
Los niños con limitaciones deben ser APROBADOS! Estimular sin elogios, no criticarlos, dar seguridad para lograr estabilidad.


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